Una incineradora, especulación, contratos, la política y la población

El contrato de residuos de Mallorca garantiza la rentabilidad de la concesionaria pase lo que pase. Cuando las políticas de sostenibilidad funcionan, es el Consell quien paga la diferencia.

En los medios se habla mucho estos meses de la importación de residuos de Ibiza a Mallorca. El motivo se conoce bien: el único vertedero de Ibiza está llegando a su límite, y la planta de Son Reus, en Mallorca, tiene capacidad para tratarlos. No vamos a entrar aquí en esa discusión concreta.

Preferimos mirar un nivel más arriba. ¿Qué relación hay entre los actores que están conectados por contratos, qué papel juega el turismo en alimentar ese sistema, y qué papel juega la población en todo esto?

Turismo masivo, la condición de partido

Cada temporada llegan a Mallorca millones de visitantes. La isla genera más residuos y consume más energía de la que necesitaría con solo su población residente. Ya hablamos de esto en detalle en nuestro post sobre lo que los turistas dejan en Mallorca más allá del dinero.

Ese volumen de residuos y de consumo energético no desaparece. Entra en un sistema con reglas propias.

El contrato de Tirme

El 80% de Tirme, la empresa que gestiona los residuos de Mallorca desde la planta de Son Reus, pertenece a Urbaser. El 20% restante es de FCC Medio Ambiente. Tirme opera en régimen de concesión exclusiva, otorgada por el Consell de Mallorca. (Tirme, accionariado)

El contrato fija cómo la concesionaria recupera costes y obtiene beneficio: por el tratamiento de residuos y por la venta de la energía que genera la planta. Cuando alguno de los dos ingresos queda por debajo de lo estimado, el riesgo lo asume la administración, no la empresa. Esto no es una opinión, lo dice el propio Consell.

Y no es un mecanismo teórico. Ya se ha activado, al menos, dos veces en los últimos dos años.

En noviembre de 2024, el Consell aportó 19,1 millones de euros extra a Tirme para congelar la tarifa. Parte de este importe se justificó porque los ingresos eléctricos de la planta no fueron los estimados inicialmente. (Última Hora, 21/11/2024)

En julio de 2026, el Consell aportó 41,5 millones más, sumados a otros 60 millones anteriores, para poder bajar la tarifa un 10%, de 115 a 104 euros por tonelada. (Última Hora, 29/07/2026)

Hay además un patrón detrás del propio contrato. Urbaser lleva una década cambiando de manos. En 2016 la vendió ACS. En 2021 pasó a Platinum Equity por 3.500 millones de euros. (CB Insights / Clarín, 25/02/2026) En febrero de 2026, Platinum la vendió a un consorcio formado por Blackstone y EQT por 5.600 millones. (Comunicado conjunto de Blackstone y EQT, 12/02/2026) Cada pocos años, un fondo de inversión distinto compra la misma infraestructura, siempre a un precio más alto que el anterior. El contrato con el Consell, sus condiciones y su lógica de recuperación de costes no cambian con cada venta. Lo único que cambia es quién cobra.

Políticas de reducción

Al mismo tiempo, varias políticas públicas apuntan en la dirección contraria a la que necesita este contrato para funcionar sin sobresaltos, y lo hacen con razón.

Baleares aprobó en 2019 la primera ley española que prohíbe buena parte de los plásticos de un solo uso, con objetivos de reciclaje que suben del 50% en 2021 al 65% en 2030. (Ley 8/2019, BOE)

El Govern balear, a través del IDAE y con fondos europeos Next Generation EU, está financiando activamente nuevos parques solares en la isla. Bajo una convocatoria reciente (Orden TED 448/2023) hemos podido verificar sobre el terreno proyectos como el parque fotovoltaico Son Ripollet, con una inversión de 11,3 millones de euros, y el de Son Magraner, con 5,4 millones, ambos cofinanciados con dinero público. (Fuente: carteles de obra fotografiados en el emplazamiento de cada proyecto, sin URL disponible.)

Y el turismo, origen de buena parte de esos residuos, tiene límites físicos. La isla no puede crecer indefinidamente en llegadas, y cada vez hay más debate público sobre cómo regularlo.

Ninguna de estas políticas es, por sí sola, la causa de lo que ha pasado ya con los ingresos de Tirme. No lo sabemos, y no lo afirmamos. Lo que sí sabemos es que las tres políticas comparten un mismo efecto potencial: si funcionan, reducen exactamente lo que el contrato de Tirme necesita para no activar la cláusula de compensación pública.

El Consell paga la diferencia

Cuando los ingresos de la planta caen por debajo de lo pactado, sea cual sea la causa, el contrato traslada ese riesgo a la administración. Ya lo hemos visto: en 2024 y de nuevo en 2026, ha sido el Consell, no la empresa concesionaria, quien ha cubierto la diferencia.

Un círculo que vuelve siempre al mismo punto

Aquí está lo importante de este ciclo: cuando el sistema se ajusta, no vuelve a la casilla del turismo. Vuelve al contrato. El turismo sube o baja, las políticas de reducción avanzan o se frenan, los pagos públicos se hacen más o menos grandes. El contrato, y su lógica de recuperación garantizada de costes, permanece igual, tenga quien tenga la propiedad de Urbaser en cada momento.

¿Y la población? Paga dos veces. Como turista o residente, genera el residuo del que hablamos en nuestro post anterior. Como contribuyente, cubre la diferencia cuando el contrato no cuadra. Es la única pieza del sistema que no tiene un contrato que la proteja de las dos puntas del ciclo.

No sabemos todavía cuánto tiempo puede sostenerse este modelo. Lo que sí sabemos es que, hasta ahora, cada vez que algo se mueve en el sistema, alguien tiene que firmar un cheque para que siga cuadrando. Y ese alguien ha sido siempre el mismo.


Fuentes consultadas:

Tirme, información de accionariado: https://www.tirme.com/en/media

Última Hora, «Residuos en Mallorca: El Consell paga 19 millones a Tirme con los que espera congelar la tarifa», 21/11/2024: https://www.ultimahora.es/noticias/local/2024/11/21/2279635/residuos-mallorca-consell-paga-millones-tirme-los-espera-congelar-tarifa.html

Última Hora, «El Consell bajará la tarifa de residuos un 10% tras una aportación de 41 millones a Tirme», 29/07/2026: https://www.ultimahora.es/noticias/local/2026/07/29/2678961/consell-bajara-tarifa-residuos-tras-aportacion-millones-tirme.html

CB Insights / Clarín, venta de Urbaser a Platinum Equity en 2021 por 3.500 millones: https://www.cbinsights.com/company/platinum-equity

Blackstone, comunicado oficial de adquisición de Urbaser, 12/02/2026: https://www.blackstone.com/news/press/blackstone-infrastructure-and-eqt-to-acquire-urbaser/

Ley 8/2019, de 19 de febrero, de residuos y suelos contaminados de las Illes Balears, texto oficial en el BOE: https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2019-5577

Carteles de obra de los proyectos FV Son Ripollet y FV Son Magraner, Orden TED 448/2023, IDAE, Next Generation EU. Fotografiados en el emplazamiento de cada proyecto, sin URL disponible.

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